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Las razones por las que los niños no deben usar pirotecnia en Navidades

fuegos artificiales

Si hay algo que asusta a muchos padres cuando hay una celebración o fiestas con fuegos artificiales, es que éstos causen algún daño en los niños. Aunque no debería ser así, es cierto que la pirotecnia puede causar algún disgusto.

Además, los fuegos artificiales y la pirotecnia no sólo son utilizados por profesionales del gremio, ya que también existen dispositivos de este tipo disponibles para uso privado y doméstico. Es con este tipo de productos de fuego con los que hay que extremar las precauciones a la hora de manipular los productos, sobre todo si hay niños delante.

Por qué la pirotecnia es un riesgo para los niños

Fuegos artificiales, bengalas, petardos... cualquier producto que contenga pólvora puede suponer un riesgo para los niños. De hecho, un accidente con alguno de estos productos puede provocar: 

Quemaduras. Cuando estamos frente a un tipo de fuego artificial casero, nunca hay que dejar que los niños sean los que lo preparen o enciendan. Es recomendable que cada vez que se intente encender este tipo de producto pirotécnico, un adulto supervise cada paso. El peligro fundamental que encierran estos dispositivos es que pueden arder de forma involuntaria, causando quemaduras graves en los niños.

Otro riesgo que entrañan es la explosión por sorpresa al no estar bien encendido o de la forma correcta, lo que puede también quemar la piel infantil. También es recomendable que a la hora de encenderlos, los niños no permanezcan muy cerca de ellos, porque podrían caer al suelo causándoles de nuevo una quemazón que normalmente es grave, dado que la piel de nuestros hijos es muy delicada y fina. 

Lesiones. Aunque parece que el único peligro o riesgo de los fuegos artificiales son las quemaduras, las lesiones también están presentes y pueden causar graves daños, incluso mutilaciones en las manos o los pies a causa de una explosión. Si se derrama pólvora de forma accidental porque uno de los petardos o bengalas no está en buenas condiciones o incluso si viniese de fábrica defectuoso, ésto podría causar una explosión involuntaria que causase heridas, daños o incluso pérdidas en extremidades. 

Trauma acústico. Por último, otro de los peligros o los riesgos de los fuegos artificiales o productos de pirotecnia en los niños es aquél que tiene que ver con las lesiones auditivas. Si los niños son muy pequeños o si son bebés, el hecho de estar frente a una explosión que cause demasiado estruendo puede causar problemas en los oidos, desde un trauma acústico que dure unos días hasta incluso problemas de audición.