libro aserrin boton visa boton cv

NOTICIAS

Qué hacer si el niño no se quiere bañar

ablutofobia

El baño es un momento del día que el niño debe realizar de manera cotidiana. Es una parte importante de la higiene del pequeño y, además, es un momento que brinda la oportunidad de favorecer la autonomía del niño.

Desde bebés se van acostumbrando a esa rutina. A medida que crecen van disfrutando de la hora del baño chapoteando, jugando con la espuma o, incluso, con juguetes. Pero con el paso del tiempo, a ciertas edades puede ocurrir que algunos de ellos cambien de opinión respecto a la higiene y se rebelan. ¿Qué podemos hacer si el niño no se quiere bañar?

Por qué se rebelan los niños ante la hora del baño

Muchos niños pasan por una fase en la que rechazan bañarse. Esto puede deberse a diversos motivos.

- Está en la edad del No. Llegados a cierta edad los pequeños tienen la capacidad, dentro de sus posibilidades, de cuestionar las rutinas que no les resultan placenteras del todo. Tratan de reafirmar su personalidad o poniéndose por norma a todo lo que dicen los adultos.

- Ha tenido una mala experiencia. Se ha resbalado dentro de la bañera, le ha entrado espuma en los ojos el agua estaba muy caliente, etc… Y no quiere volver a pasar por esa situación.

- No les apetece interrumpir otra actividad que están realizando y que les agrada más. Del mismo modo, les cuesta cambiar de actividad porque les causa inseguridad.

- Miedos. Uno de los miedos más comunes entre los niños de uno y dos años es el de colarse por el desagüe

Que podemos hacer los padres si el niño no se quiere bañar

Lo primero que han de hacer los padres frente a los niños que no quieren tomar el baño es mantener la calma. Una vez que los adultos tengan conciencia de encarar la situación con tranquilidad deben entender que:

- En el caso de que el niño esté en la etapa del no. Los adultos deben considerar que si el niño es capaz de revelarse a la hora del baño, también será capaz de entender la importancia de la higiene. Por eso, lo primero será explicar a los pequeños de forma clara y ajustada a su comprensión lo referente a los microbios y lo importante que es la higiene para combatirlos. Una vez explicado esto se puede llegar al acuerdo, sin imponer nada sobre la elección de la hora del baño por ejemplo.

- Si ha tenido una mala experiencia, no hay que obligarles a meterse en la bañera si no quieren. Lo único que se conseguirá por este camino es el de empeorar el “escenario”. Será mejor esperar a que el niño esté relajado y receptivo. Para conseguirlo sin obligar se puede utilizar el llamado: “método del barreño”. Es un método en el que paulatinamente y a medida que el niño consiga estar más confiado se puede utilizar un barreño en el que el niño pueda meter los pies mientras el adulto le lava en seco, se va dejando que el niño tome confianza y juegue con el agua de dicho cubo. Luego este cubo se meterá dentro de la bañera. De este modo, el niño cuando tenga confianza saldrá del cubo para entrar en la bañera.

- Recuerda que entre uno y dos años puede tener miedo a caer por el desagüe. El adulto ha de comprender que a esta edad los niños tiene mucha imaginación y creen que todo es posible.