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Por qué que algunos niños sacan la lengua para pensar

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Hay una costumbre muy típica que adoptan muchos niños y adultos casi sin pensar: morderse o la lengua para pensar, concentrarse o hacer una actividad que requiera toda su atención.

Es frecuente verles con la lengua sacada de lado, retorcida o buscando el labio sin que apenas aprecien que lo están haciendo, pues bien, este sencillo, cotidiano y mundano acto tiene una explicación. Esta es la extraordinaria razón por la que algunos niños sacan la lengua para pensar.

Es normal que niños saquen la lengua para pensar

Cada vez que mi hijo pequeño ha de realizar una actividad para la que necesita poner toda su atención, saca la lengua prácticamente sin notar que lo está haciendo. Es un rasgo heredado de su padre que a su vez lo heredó del suyo y éste de su madre. Y hasta aquí llegan los datos que tenemos. Es un curioso gesto que solo realizan cuando están realizando una actividad para la que requieren mucha concentración pero, curiosamente no es leer o ver la televisión, sino actividades que necesitan de coordinación motora fina o gruesa. ¿A qué se debe esta costumbre?

En el año 2000, la psicóloga y neuroanatomista canadiense Adele Diamond publicó un estudio (Close Interrelation of Motor Development y Cognitive Development of Cerebelum and Prefrontal Cortex) en el que revelaba que existía una relación mayor de la que hasta entonces se pensaba entre el desarrollo motor del cuerpo y el desarrollo cognitivo. Es decir, reveló que las funciones motoras y cognificas estaban vinculadas en el cerebro. 

La doctora Diamond comprobó que las regiones cerebrales que intervienen en el proceso del lenguaje, tanto para formar nuevas palabras como para realizar el acto de hablar, incluyendo los movimientos que incluyen lengua y cara, están relacionados y, en algunas ocasiones, son los mismos. 

¿Esto qué significa? Qué cuando realizamos un proceso cognitivo como puede ser prestar atención o poner en funcionamiento la memoria, las funciones motoras como mover un pie, pulsar el botón retráctil del bolígrafo o morderse la lengua, pueden estar vinculados.

Es más, en el año 2015 un grupo de investigadores publicó el estudio Slip of the tongue: Implications for evolution and language develpment. En él estudiaron las tendencias de la lengua de los niños y apreciaron que algunos tipos de tareas relacionadas con la comunicación no verbal, como puede ser apilar piezas, regar, envolver un regalo o dibujar eran propensos a que aquellos que son propensos a sacar la lengua para concentrarse, lo hiciesen. Pero, ¿por qué sacar la lengua y no cruzar los dedos?

La lengua es una de las zonas con más terminaciones nerviosas, es más, es el músculo más fuerte de todo el cuerpo humano. La lengua contiene varios tipos de sensores que informan al cerebro sobre lo que ocurre en la boca y está en constante actividad para que los dientes no la muerdan y causen daños o para evitar que la tragues.

Cuando estamos concentrados, la lengua tiende a moverse dentro de la boca mandando estímulos al cerebro. Algunas personas, adultos y niños, lo que hacen es sacarla de lado o morderla, así el cerebro se centra en la tarea que quieren realizar y mantienen a la lengua quietecita.

Es decir, la lengua tiene una intensidad de movimientos tal, que no solo se activa solo para comer o hablar. Incluso cuando no estamos hablando, realiza pequeños movimientos casi imperceptibles. Todo este movimiento proporciona constante información al cerebro para que esté atento, incluso cuando el cerebro está intentando concentrarse en otra cosa.

Por lo tanto, la teoría principal que explica porqué algunos adultos y niños se muerden la lengua para pensar es que inmovilizándola reducen la cantidad de estímulos para que no interfieran con su atención y concentración.

Otras curiosidades asociadas al hecho de morderse la lengua para concentrarse es que: 

- Los niños suelen hacerlo mucho más que los adultos.

- No se saca la lengua en mayor medida en tareas de motricidad fina como escribir o dibujar, sino otras de ritmo más rápido que involucran elementos de la comunicación con las manos. 

 
- Se cree que esta costumbre está relacionada con nuestros ancestros, que antes de que se comunicaran mediante el habla, lo hacían a través de gestos.
 
- Aunque no saques la lengua fuera de la boca, ésta no para quieta nunca. Intenta leer en silencio y fíjate en lo que hace la lengua, realiza pequeños movimientos como si quisiera pronunciar las palabras. 
 
- Hay familias en las que se aprecia esa costumbre en el abuelo, el padre y el hijo. Parece que va pasando de generación en generación como si estuviese en los genes.